Cuando observas determinadas marcas de relojes, enseguida notas cuál es su tipo de correa preferido. Basta con echar un vistazo a un catálogo de Rolex para comprobar que la gran mayoría de sus relojes se presentan con brazalete metálico, mientras que una marca como JLC suele optar por correas de cuero. El metal y el cuero parecen ser las dos opciones dominantes entre las grandes casas relojeras, con una excepción: Panerai presenta buena parte de sus relojes con correa de caucho. Es una elección atrevida, ya que muchos siguen asociando los relojes de lujo con el metal o el cuero. Hoy vamos a descubrir por qué los relojes Panerai funcionan tan bien con una correa de caucho.
En la década de 1930, la empresa comenzó a desarrollar relojes altamente especializados para los buzos de la Marina italiana, y el primer prototipo Radiomir apareció en 1935. Estos relojes respondían a un objetivo muy claro: debían ser fiables, extremadamente legibles y capaces de soportar las condiciones extremas de los comandos submarinos. Los modelos posteriores establecieron muchos de los rasgos que todavía definen a Panerai, como las cajas sobredimensionadas, los grandes índices legibles y una construcción especialmente robusta. El Luminor continuó esta evolución e introdujo el característico dispositivo protector de la corona, convertido desde entonces en uno de los elementos más reconocibles de toda la industria relojera. La herencia de Panerai en el mundo del buceo siguió desarrollándose a mediados del siglo XX, con relojes cada vez más resistentes y capaces bajo el agua. Finalmente, en 1993, Panerai abrió sus puertas al mercado civil y llevó sus inconfundibles diseños de inspiración militar a un público mucho más amplio.